Una corriente subterránea de energía telúricia (que vete tu a saber que demonios es) y mística nos empuja irremediablemente hacia el éxito y la fama (que pudiera ser, pero no me fio mucho) o a la peña (antes baska) les mola la música de MOH (cuestión de gustos y de que somos unos genios inadvertidos, que todo pudiera ser). Son dos de las posibles explicaciones para nuestra repentina escalada, sin comerlo ni berberlo (bueno, beber si que hemos bebido unas cuantas birras por el camino) hasta el número uno, si, si, ¡el número uno!, del rankig (o sea la clasificación, en cristiano) local de ReverbNation, y en cuestión de días, oyes. ¿Las otras?, que se han vuelto todos locos o sordos, y como tampoco parece muy probable nos quedamos con la segunda. Así que además de seguir flipando en colores (de lo más variado por otra parte, que en eso de flipar ya tenemos alguna experiencia), estamos la mar de contentos, ¡que coño!, estamos mogollón de contentos, que no es para menos.
No, no nos estamos tirando nigún farol (siempre tiene que haber alguien que desconfía por ahí), y además la cosa tiene una manera muy facil de comprobarse. Como se que no váis a endiñarle a los banners que hemos puesto en el blog (que por lo visto es demasiado esfuerzo, no se os vaya a descoyuntar un brazo o a saliros una hernia discal por semejante esfuerzo) no tenéis más que ir aquí y comprobaréis que todo es absolutamente cierto, además de ser auténtico y verdadero: http://www.reverbnation.com/controller/main/bes_chart?artist_id=342098&genre=Rock&genre_geo=Local. ¡Que estamos en el número uno de grupos y músicos de rock de Madrid (España)!. ¿Es o no es para estar flipando (en colores muy variados) y más contentos que unas castañuelas? .
Así que, nada, que nos vamos a promocionar en otras webs de esas que hay por el ciberespacio, que la cosa funciona y es un auténtico chollo, y va a llegar un momento que nos váis a econtrar hasta en la sopa. Y además nos ha dado un subidón que no veas, y ya estamos pensando que nos vamos a presentar a los premios Grammy esos por todo el careto (o la jeró, o la jeta, que también puede decierse de ese modo), y a lo mejor hasta nos llevamos uno, o dos, vete tu a saber, (¡que eso está hecho!) y tenemos que presentarnos allí en la gala a recoger los, según parece y señalan todos los indicios, más que merecidos trofeos, pero habrá que alquilar antes algunos pelucones (que no es ningún problema, que tenemos amigos que curran en eso del atrezo y nos los dejan a buen precio, casi se podría decir que de saldo, aunque están un poco ajados) para disimular las incipientes (en algunos casos) y no tan incipientes (en otros) bolas de billar que algunos vamos luciendo en lo alto de la mollera (que no todos, ¿eh?, solo la mitad del grupo, pero que desdice mucho un par de rockeros medio calvos). Así que allí estarémos, de Marií Antonieta y Marat Sade (que es lo que tiene lo del atrezo) a beber en la dulce copa de la fama (y luego seguro que también nos tomaremos unas cuantas birras). Y después la película y el libro, y luego....
En fín, ¡que nos vemos en los Grammy! (y mientras tanto aquí seguiremos dando la paliza, que si era una estrategia para libraros de nosotros, pues que no os ha salido bién, que le vamos a hacer, así que ya podéis ir pensando en otra cosa).
¡A por los Grammy!
En el número 2 ¡y subiendo!
La verdad, no sabemos que decir (mejor dicho, no sabemos que escribir). No, no nos hemos vuelto idiotas de repente, aunque es algo que puede pasarle a una de cada diez millones de personas (las otras es que son idiotas de nacimiento, no los diez millones, sino los idiotas, que algunos hay por ahí sueltos pero afortunadamente son unos pocos menos, aunque suelen ocupar altos cargos y puestos de responsabilidad). Es que nos ha pillado por sorpresa. Cuando empezamos ha escribir este blog, hace ya unos cuantos meses, solo pretendíamos contar una historia divertida sobre una banda de rock (como puede haber muchas miles por ahí). Luego pensamos que era buena idea, ya que se trataba de una banda de rock y no de una congregación de frailes trapenses, ni de un equipo de jockey femenino, que nuestros lectores pudieran escuchar algo de nuestra música (al menos de la que se había conservado, que la que no, no va a ver manera de que la escuchen por mucho que nos empeñemos, que no estamos muy duchos en lo de las ciencias paranormales esas). La única intención era divertirnos, divertiros y pasar un buen rato recordando los viejos tiempos ahora que ya somos carrozones.
Pero, mira tu por donde, encontramos un sitio mejor para subir nuestro temas que el que úsabamos al principio, que tampoco nos habíamos comido mucho el coco, la verdad, ya que cogímos el primero que encontramos y que luego se fue al carajo. Así que buscamos algo más fiable y nos apuntamos a, bueno no voy a decir cual, que parece que vamos a comisión, pero sus banneres están por todas partes en este blog así que tampoco hay que ser una especie de Sherloc Holmes del siglo XXI (porque estamos ya en el siglo XXI, ¿no?) para saber de que estamos hablando (escrbiendo, en realidad). Bueno resulta, que ese sitio además puntúa según las visitas que se hagan a tu página, las veces que se escuchen los temas que has subido y cosas por el estilo ¡Y estamos en el número dos!, del ranking local de grupos de rock de Madrid (y hay un güevo, y algumos bastante buenos), así que estamos flipando en colores.
Nada, que como esto siga así, y llegemos al número uno, sacámos los bártulos del armario (pues claro que conservamos los intrumentos, a aver si os váis a creer que los habíamos vendido, empeñado o desecho de ellos de culaquier otra forma menos noble y que además no te proporciona nada de pasta, ya os hemos dicho que idiotas no somo0s) y nos vamos de gira por ahí, y al curro que le den por... . Que cuando eres rockero y lo llevas muy dentro nunca es tarde para hacer el capullo, perdón, quiero decir, volver a la brecha como si no hubiera pasado el tiempo y la mitad no nos hubiéramos quedado medio calvos, que todo es ponerse, ensayar un poco y ¡ala!, a los escenarios otra vez (en el club de la tercera edad ya nos han dicho que nos hacen sitio) a dar bien la brasa.
Así que para celebrarlo, y aprovechar la coyuntura, no vayan a mudar los gustos de la baska, que anda por ahí despendolada sin el menor recato, no hemos hecho una página web de esas para promocionarnos por todo lo alto (y por lo bajo, si es necesario, también): http://nubequevegeta.es.tl/. Y Tambien nos la hemos hecho en inglés: http://users.bandzoogle.com/MOH/?mpf=frame, que ya puestos... , aunque esta no creo que dure mucho, que es de pago, o sea de acoquinar la pasta, y cuando pase el mes de prueba si te he visto no me acuerdo. Pero os prometemos una cosa, con éxito o sin él, con giras o sin ellas, estaremos aquí puntualmente (o con algún pequeño retraso, oyes, que tampoco hay que ser tan quisquilloso) para seguir dando bien la vara (barrila o tostón) con la histora de MOH y de las singulares (y no tan singulares) cosas que les acaecieron y les pasaron de verdad.
Algo de ahora mismo
Nada, que hoy no tengo ganas de escribir sobre MOH (ni sobre nada), que estoy vagueras (y no me apetece dar un palo al agua, ni a ningún otro sitio), que es fin de semana y también los rockeros tenemos derecho a descansar (y a desconectar) un rato y tomarnos unas birras, como cualquier hijo de vecino. Por eso voy a poneros unos vídeos, que así parece que me lo he currado algo (y da el pego), pero en realidad no me he tenido que comerme mucho el coco y además voy y lo acabo en un periquete (¿que demonios será un "periquete"?), y otro día seguimos con la historia esta del blog.
Se trata de uno de los mejores músicos actuales, que además suena como los de antes, o sea, pero que muy dabuti, y encima es autodidacta, que no significa que tenga ningún rollo chungo, sino que lo ha aprendido todo (a tocar la guitarra, me refiero, de lo demás no tengo ni ídea el sólito, que está hecho un fiera el tío, Kenny Wayne Shepherd (y su banda, que no veas como tocan). Música de la buena (y que no se ofenda nadie), de la que hace tiempo que no se hacía y que es un gustazo poder escucharla. ¡Que lo disfrutéis! (que yo me voy corriendo a tomarme las birras).
Viernes tarde (y noche) chungo
Está comprobado, no se que tienen los viernes (el día de la semana, digo, no el criado que se apañó en la isla el Robinson Crusoe, ese) que toda la peña (baska) sale despendolada por ahí a tomar copazos (garrafón) y a ver si se come un rosco (que suele ser que no) y esto se queda sin vidilla y en plan muermo. Que si escribes cualquier otro día, al rato, ¡zas!, ya te está leyendo alguien (que algunos nos leen, no os vayáis a creer, tu mismo sin ir más lejos), pero lo viernes por la tarde y por la noche la cosa se pone chunga. ¿Que por qué no salimos nosotros también?, no si salir ya salimos, que tampoco es que seamos monjes ermitaños o de alguna secta rara de esas, que ya hemos salido bastante y bebido garrafón del peor, sudado como energúmenos entre empujones y tambaleos, y escuchado (es un decir) la música a todo trapo y bien cargadita de agudos (que hay que ver la manía que tienen con los agudos) pero sin poder oirla por el barullo ¡Una gozada!.
¡Ah!, es eso, que al día siguiente no hay que madrugar, bueno eso será ahora, que en nuestra época (si cuando lo de MOH, que, mira por donde, es el tema del blog, para que véas, que tampoco es que fuera en la Prehistoria, aunque algunos añitos si que han pasado) se curraba los sábados por la mañana como estaba mandado (la madre que los p... ) y hasta había clases en la universidad y todo. Que fueran los estudiantes ya era otra cosa, pero siempre había un profe cabrón (¡huy!, perdón, que se me ha escapao sin querer) que se las ingeniaba muy a menudo para que tuvieras que ir el muy... (que por lo visto, él no tenía nada mejor que hacer los sábados por la mañana) y no había manera de escaquearse.
Pues eso, que ahora la peña (baska) sale despendolada los viernes (que no veas como se pone todo, que no pillas un hueco en la barra ni aunque te conozcan de toda la vida o sobornes al camarero, que está tan liado que ni se percata del intento) a tomar garrafón por ahí y a volverse a casa con un dolor en las partes blandas (si, esas mismas) que no veas, a bailar bien apretujados con el sobaco de alguién en sus mismas narices (que depende de quién sea el sobaco, oyes, pero no siempre va a ser de alguien que está como un queso y te mira arrobada y embelesadamente, que es que tiene los ojos así del marchón que lleva, no te confundas) y pasárselo fetén y chachi, porque al día siguiente, que es sábado, se pueden quedar sobando hasta las tantas. ¿Y que mérito tiene eso?. ¡Pues vaya portentosa azaña!. Lo bueno es irse por ahí de farra y tener que madrugar pocas horas después, que ya puesto, ¿para que te vas a acostar?, que le vas a coger gustillo a las sabanas y va a ser casi peor.
¿Como?, ¿que ahora también se hace?, ¿que la peña se coge unos subidones del tres y no se acuesta varios días seguidos?. Pues mira, no se en que currarán, pero currar, lo que se dice currar no da la impresión, ni es que lo parezca tampoco, así a primeras, de que se eslomen, que no pensamos que esté mal, oyes, que para que te vas a eslomar si vas a seguir ganando un sueldo de m... (que nos hemos vuelto, de repente, muy finos, y no vamos a poner más tacos durante un rato) y el día menos pensado va el mamón de tu jefe y te despide. Así que, ¡venga!, ¡ale! a la juerga y el cachondeo (y el garrafón) y lo que se preste hasta que el cuerpo aguante (que el cuerpo aguantará, pero esos tienen un pinta de ir a despolomarse en cualquier momento...), que la vida es muy corta y esto no la va a leer nadie hasta dentro de unos días, fijo (y con resacón del bueno).
Escalando la torre del castillo
Bueno, es un decir (¡que pena!, quedaba tan de aventureros jovenzuelos y romanticones... Esto último no es un taco, palabrota ni blasfemia, ¿eh?, que hay por ahí cada uno... ). Castillo, lo que se dice castillo, pues no, la verdad, aunque a nosotros nos iban los castillos y la cosa medieval esa, oyes, pero en los Madriles, pues muchos castillos como que no hay. ¡Que se le va a hacer!, que no vamos a tenerlo todo, además de nuestro natural gracejo y simpatía arrolladora. Me refiero a la torre del "castillo" de Torrelodones, población serrana (más bien a pie de monte) de la Villa y Corte (¿porqué escribo así?, ¿que me está pasando?, creo tengo que dejar de leer las novelas históricas de Pérez-Reverte...), de la cual toma su nombre (no de Villa y Corte, no, de la torre del "castillo", de ahí lo de "Torrelodones" ¿se entiende?, ¿no?, pues da lo mismo).
En fín, que no es un castillo ni es ná, como puede verse en la foto que he puesto, o en todo caso un castillo de lo más enano, raquítico, escuchimizado y pedorro, ¡joder!, que los castillos son más en plan mole, con mogollón de torres y almenas, puentes levadizos y todo eso, y este, que parece casi de jugete (¡oye!, a ve si va a ser...). Pues parece, rebuscando en los libracos (o sea, en la internet, que los libros pesan mucho, ocupan un puñao de sitio, cojen polvo, y encima ¡hay que leerlos!) que el ingenio arquitectónico ese (si el de la foto) fue obra de los árabes que había por aquí cuando ni tu (si, tú, ¿quién va a ser si no?, ¿hay alguién más leyendo esto?) ni yo habíamos nacido, ni nuestros tatarabuelos tampoco), por aquello de la vigilancia. Se conoce que el peligro (si lo había, y no fue consecuencia de una apuesta a ver quién hacía más el inutil) no debía ser muy grande, que si no ya habrían edificado algo más en plan dabuti, de impresionar y esas cosas.
Bueno, pues que nos daba por irnos (cuando había buga, y en las noches de verano, claro, que tampoco éramos gilipollas como para quedarnos al relente serrano -o de pie de monte, que se le parece mucho-, en pleno invierno) a la susodicha torrre del castillejo ese de Torerelodones, a bacilar, ver las estrellas y todo eso, que los jipis somos gente muy rara y con gustos extravagentes que en vez de quedarnos en casa o en el bareto a ver el futbol o los toros preferíamos irnos a la montaña (o pie de monte, en su caso), y a falta de un "Stoneage" de esos por aquí, que por lo visto a los druidas celtas no se les había perdido nada por estos páramos (y mira que tampoco me extraña), pues había que conformarse con la brirría de la torrezucha y echarle imaginación (y otras cosas, que ya le échábamos ya) para poder flipar un poco e imaginar que nos habíamos trasladado a otro tiempo, otra época, yo que sé,
Lo de ir de noche, era por el canteo y no fuera a llegar la guardia civill y encerrarnos por masones, maricones, rojos de mierda, drogadictos y todo lo demás (que iba en el mismo paquete). Alguna vez fuimos por la tarde, y hasta nos tomamos una birra en un bareto del pueblo y en la tele salían los WHO en directo, que alucinábamos en colores y no sabíamos si es que los lugareños estaban enganchados al rock´n roll pero andaban disimulando por el que dirán (que no nos parecía muy probable la cosa) o es que estaban sordos como tapias y no se enteraban de la misa la media (o se les había escacharrado el trasto y no había manera de apagarlo, que cambiar de canal tampoco se podía, que no había más).
Y las noches de avneturas medievales (que fueron cuatro o cinco, que tampoco es que estuviéramos todo el rato dale que te pego) los más osados, o sea, casi todos menos yo, iban y se mentían dentro de la torre (bueno, eso yo también lo hacía, que tampoco es que fuera un acojonado, sino que miraba mucho por la integridad de mis huesos) que tenía una escalera toda herrumbrosa y hecha polvo y añicos, y estaba partida por más de un tramo, con los peldeaños colgando al vacío, e iban los muy osados y empezaban a escalarla (yo, por supuesto, no, que me quedaba esperándoles abajo, tan ricamente, que a mi las alturas no me han seducido nunca) para llegar arriba, a la cima , y asomarse y flipar con el paisaje nocturno y todo eso, que flipar fliparían, pero tampoco es que estuvieran subiendo una Babel o la torre Eiffel esa, que ésta no levantaba más de quince metros del suelo, y además de noche, tampoco se vería mucho del paisaje, digo yo.
¡Lo que son las cosas!, con el tiempo y los años (que es más o menos lo mismo, pero se me está acabando el rollo y de alguna manera tengo que terminar este post) he acabado viviendo muy cerca, y la veo a menudo (a la torrezucha esa) cuando voy en el bus al curro, y no puedo por menos que sonreirme y acordarme de aquellos años de aventuras (cutres, si, pero aventuras, al fin y al cabo). No tendríamos castillos cuya torre escalar (que conste que yo no he dicho nada de rescatar a la dama, y ya se sabe, luego... pero hay algunos que lo están pensando), pero con la imaginación nos bastaba.
El mini de Quique
Por aquella época Quique se había pillado (vamos, que le había dejando alguién, creo que un amigo de Carmelo) un mini que era una pasada. Me refiero al coche, no al litro de cerveza que servían en algunos baretos en un vaso gigante y al que llamaban de igual forma (aunque de esos también nos hemos tomado algunos cuantos). Se trataba de un mini ranchera, igualito, hasta en el color también (que ya es casualidad, que por un momento me he quedado pensando si no será el mismo), al que podéis ver en la foto de aquí abajo, y además de que era un puñao fardón (y que teníamos coche por la cara) y que lo dejabas tirado en cualquier parte (aunque entonces lo de aparcar nodavía no era el muermo que fue luego), también resultaba tela de práctico porque cabía mogollón de baska.
Así que durante el tiempo que lo tuvo, que fue como medio año o casi (o tal vez un poco más o tal vez un poco menos) lo usábamos a menudo y muy frecuentemente para nuestros desplazamientos o, simplemente, para darnos un garbeo en el cacharro (que siempre nos molaba eso de darnos un garbeo en el buga de alguién) y lo cierto es que cabíamos hasta ocho mendas de tamaño medio eso si, que ninguno estabamos hecho un Demis Roussos (ni nos acercábamos) que éramos en general, salvo yo y el Bola, de complexión más bien esmirriada, sobre todo Quique y Salva, que de puro delgados se podía decir que no les faltaba mucho para estar en los huesos.
Total que nos metíamos, como digo, siete u ocho en el mini ranchera del Quique, a saber, él, que era el que lo conducía, Mª Carmen (que era su novia) Rulo, Salva, Emeterio, el primo de Rulo (que también estaba hecho un tirillas), el Bola (que era todo lo contrario de un tirillas) mi menda (que estaba en un término medio) y todavía cabía alguién más, por poner un ejemplo, oyes, que tampoco es que la aliniación fuera fija, sino que admitía sus variantes.
Además, creo recordar que tenía casete o radio (que ahora no me acuerdo muy bien) y todo (así que podíamos ir flipando con la música) y, como no, que para eso era inglés de procedencia el cacharro, el volante situado justo en el lado contrario (que hay que ver la manía que tienen los ingleses de hacer todas las cosas al revés que el resto del mundo, aunque una vez me dijo un amigo inglés que éramos el resto del mundo los que hacíamos las cosas al revés) que todos los demás coches en los que nos habíamos subido (que tampoco es que fueran tantos, para ya sabíamos como era un buga por dentro) y que lejos de resultar un inconveniente o un estorbo para Quique, se le daba muy dabuti eso de conducir por el lado en que no vés a quién coño tienes a tu izquierda, y lo que hacía, en ocasiones, como el trasto era pequeño, era sacar medio cuerpo por la ventanilla y estirarse un poco y ya tenía un plano general de la situación.
La verdad es que llamaba bastante la atención, que muchos coches como ese no se habían visto en este país por aquellas fechas, pero lo que más llamaba la atención de todo, es cuando nos parábamos en un sitio y empezábamos a bajarnos de él, uno tras otro, todos los que íbamos dentro (que hay que ver lo amplio que puede resultar un trasto así, aunque cuando pasábamos,al lado de un autobus o un camión lo más que le veíamos eran las ruedas) así hasta siete u ocho, que la gente flipaba cantidad y se quedaban mirando, que no se podían imaginar como cabíamos tanta baska en un cacharo tan pequeño, lo que aprovechábamos para bacilar un rato, que en eso de bacilar ya llevábamos algunos años y no se nos daba mal.
Pues va a ser que si
Resulta, y si accedéis a nuestro perfil en dicho sitio endiñandole (o haciendo click, en su caso, que es más fino) al banner (vete tú a a saber lo qe será eso) que hemos puesto a propósito, exprofeso y aposta, comprobaréis facilmente que hemos recibido 1289 visitas en un abrir y cerrar los ojos (o sea, en un pispas, un santiamen o un periquete) lo que parece que quiere decir que hay un güevo de baska que va y le endiña (o hace click, que es más fino) al widget o player con nuestros temas para ver que es lo que pasa. ¿Y qué crees tú que va a pasar?. ¿Que te van a tocar unas vacaciones en el Caribe por toda la jeta?, ¿o que todas las tías (o tíos) buenos del mundo se van a morir (metafóricamente hablando) por tus huesos a partir de ahora mismo?. Pues mira, no, lo que va a pasar es que puedes escuchar nuestros temas (por todo el careto y sin soltar un euro, un dolar, una libra, un escudo o lo que sea, que para los tiempos que corren tampoco está mal ¿eh?).
Pues nada que parece que hay por ahí suelto algún que otro sieso (que tambien son criaturas como las demás, pobrecicos, que no hay que ensañarse con ellos) que luego que le ha endiñao (o a hecho click, que es más fino) va y no escucha nada de nada. ¿Entonces para que le endiñas (o hacer click, que es... ¡dejémolo estar!), colega, si luego sales rebotado como si te hubiera dado un calambre?. Que las estadisticas no fallan (bueno, eso dicen los estadísticos, pero aquí, entre nosostros, no me fío yo un pelo) y no todo el mundo que le endiña al widget o player ese de las narices,va y se escucha luego uno de nuestros temas. Pues oyes, ¡peor para él (o ella)!, el (o ella) va y se lo pierde y eso que es gratis, así que nada... tu desaprovecha las gangas que ya verás que bien te va a ir con esto de la crisis.
¡Ah!, y además, los de ReverbNatión, nos han colocado en el puesto número cuatro del ranking local (que no se muy bien que es lo que significa -aunque si es de "Retuerceconejos de Arriba" estamos jodidos-, pero es mejor que estar en el 4587 como les pasa a algunos). O sea que por delante, solo tenemos tres, para llegar al número uno (¡después de cuarenta años!, que algún merito tendrá, digo yo) y si va y lo vé alguna discográfica de esas, que andan buscando jóvenes talentos (en nuestro caso van daos) lo mismo hasta nos contratan y todo (que por lo visto ya hay alguna interesada, pero no hemos podido hablar con nadie, pues el director ejecutivo parece que está ingresado en un clínica psiquiátrica, y los demás no saben muy bien como tratar el asunto y nos van dando largas) y nos hacen la puñeta, que ya estamos un tanto añejos y muy a gusto apalancados cada uno a su rollo (y otros a su bola) y habría que empezar a ensayar otra vez y hacer actuaciones en directo y todo el tinglado ese, y ya no estamos para tanto ajetreo.
Pero en fín, que funcionar parece que funciona. Pues va a ser que sí.
Pudiera ser que...
Pudiera ser que... me esté liando, con las fechas, que me esté liando con las fechas, si con las fechas y me baile un año para arriba o para abajo. Lo digo porque al mirar la parte de atrás (si, la que está en blanco y no sale nada) de algunas fotos resulta que tienen la anotación de cuando fueron realizadas y no me cuadra. Así que me he puesto a revisarlo todo, que para eso hoy es domingo y no tengo otra cosa mejor que hacer que tocarme las narices (y ya me las he tocado un rato largo, que mucho puede llegar a ser perjudicial para la tocha, según me han dicho), y efectivamente, la conclusión es inevitable: ¡me he comido un año!. Si, si, me he comido un año (¿saber?, la verdad es que saber no sabía a nada), con lo que la historia que aquí se cuenta de MOH no anda por comienzos del 73, sino por comienzos del 74. Que risa, ¿eh?.
Bueno, ¡perdón!, que un fallo tonto como este lo tiene cualquiera, tampoco es para ponerse así (y menos tu, que acabas de llegar al blog y no sabes siquiera de que va la cosa, no, tú no, ese, no tu tampoco, ese de allí, bueno, él ya sabe quíen es). Veamos, el grupo se formó en 1969, que de eso si estoy bastante seguro, oyes, que yo tenía quince añitos, estaba en sexto de bachillerato y me compraron mi primera guitarra eléctrica (si, esa, la Hofner de caja que se ve en las fotos más antiguas, que era muy chula pero endemoniadamente dura, así que me salieron unos callos en las yemas de los dedos que pa qué). Al año siguiente, o sea 1970, fue nuestra presentación oficial en las fiestas del barrio (hay foto, pero no se encuentra), la de verdad, encima de un escenario y con equipo completo (la mitad nos lo había dejado el padre de Salva, claro), que la anterior dentro de un seiscientos con megáfono (no es broma) no cuenta, aunque resulte de lo más underground.
En 1971 yo cumplía diecisiete añitos (¿que qué os importa?, ya me imagino todo lo que os importa, pero es que sino no me salen las cuentas, que ha pasado una porrada de tiempo y como para acordarse así a primeras, no te digo) y entré en la universidad, bueno entraba y salía todos los días, los que iba a clase claro, cuando no me las fumaba (creo que me estoy enrollando), quiero decir que empezé mis estudios (por llamarlo de alguna manera) universitarios. Hasta entonces habíamos ensayado en el sótano de nuestro colegio de parvulitos, ya que el director era amigo del padre de Salva (como siempre) y nos hizo la gracia (que qué gracia?, es una manera de hablar, que nos hizo el favor de dajarnos ensayar allí). Ese mismo año pillamos al asalto (como suena) la asociación de antiguos alumnos de nuestro colegio de mayores y desde entonces ensayábamos en su local, que también tenía discoteca (no es farol).
A comienzos de 1972 debió ser nuestro concierto de debut (antes ya habíamos tocado en el colegio, y hasta he puesto las fotos, como la de ahora, con Darío -si ya se que la he puesto antes, por eso la he tuneado un poco, pero no me quedan más- que debió ser en 1970, pero esta vez era la presentación oficial) en dicho antro, al que asistieron mogollón de compañeros mios de clase de la universidad y amiguetes del barrio y que resultó muy aplaudido. El cretino, perdón el encargado de grabarlo perdió luego la cinta o la borró y nunca más se supo. Y allí, ensayando en nuestro antiguo colegio de los curas, nos tiramos todo ese año, porque celebramos allí al menos dos nocheviejas (¿alguien me sigue?, ¡eh, tú!, ¿a donde te crees que vas?). Así que debimos dejarlo a comienzos de 1973, que ya estábamos un poco hasta el gorro de los curas y todo eso y Salva encima estaba ya en la mili. O sea que todo lo que he contado que pasó en el 72, pasó seguramente en el 73, y ahora no voy a contarlo otra véz que hay algunos que me están mirando con una cara...
Bueno, pues, en fín, ustedes disculpen, pero ya está la cosa aclarada, ¿no? (¿como que no?, pues no pienso reptirlo, ¡ala!.).

