Una tarde de aquellas fuimos a ver "More", una peli francesa cuya banda sonora era de Pink Floyd. Aunque la peli ya tenía unos añitos aquí había llegado tarde, como siempre, y además con muchos cortes en las escenas de sexo (que seguía siendo un pecado muy grande). Contaba la historia de un chaval aleman que se enamora de un chica francesa y juntos se van a Ibiza en plan jipis y todo eso. Ella se engancha (o estaba ya enganchada) con el jaco y de paso él se engancha también. Intentan desengancharse a base de una terapia de LSD (que por lo visto ya se había utilizado para curar el mono de la heroína), pero la cosa, que al principio parece que funciona, termina por no dar resultado, y acaban los dos enganchadísimos y ahora no recuerdo si el chaval va y la palma. La verdad es que no fuimos a verla por la historia, de la que no sabíamos muy bien de que iba (solo que era de jipis en Ibiza), sino sobre todo por la música de Pink Floyd, que también estaba en un LP y que seguían siendo unos de nuestros grupos favoritos. Y tampoco había tantas oportunidades de ver pelis con música que nos molara así que no era para desperdiciar la ocasión. Por cierto que no todas eran buenas, como una de Emerson, Lake & Palmer, que en realidad era la retrasmisión de un concierto en directo intercalada con muchas tiras de comics y un sonido bastante malo. Sin embargo la de Pink Floyd en Pompeya, que creo que la vimos tiempo después, nos gustó bastante.
Aquella, me refiero a la de "More", por lo menos estaba bien de imagen y sonido, pero salimos del cine un poco amuermados, porque la historia era un mal rollo de narices y además a nosostros nunca nos había ido el jaco y no nos habíamos puesto un pincho en la vida (ni nos lo pondríamos), lo que por cierto nos salvó el pellejo, que conocimos mogollón de gente que terminó enganchada y acabó con el tiempo yéndose para el otro barrio. ¡Chungo!, ¡muy chungo!. Y aunque había quién decía que era una historia muy romántica y bonita, porque todo tiene que ver con el amor, pues que no le veíamos la gracia, si al final uno tenía que morirse por muy enamorado que estuviera. Ahora, eso si, la música era estupenda, con unos Pink Floyd de la primera época que sonaban maravillosamente.
Más (siempre más)
Pues este tampoco es manco
De un estilo diferente, más tradicional, si se quiere, este bluesman que canta y toca la armónica tampoco es manco. Se llama Gerry Pearson, y no, no es del año de la castaña como nosotros, que esta música la hace ahora y la hace muy bien. Podéis escucharlo aquí abajo y tambien bajaros los temas por todo el careto. ¿Que qué nos pasa últimamente con el blues?. Pues no se, tal vez estemos volviendo despues de tantos años a nuestras raíces (o a una de nuestras raíces), que mamamos Canned Heat por un tubo. Pero, ahora que lo pienso, ¿como que volviendo?, ¡vaya chorrada que acabo de escribir!, nunca nos hemos separado de nuestro querido blues, ni aún en nuestras épocas más psicodélicas y sinfónicas. Pues eso.
Pues nada, esperamos que os haya gustado tanto como a nosotros (y ya iremos poniendo más de vez en cuando, que no todo lo que se hace ahora es pachaga y ruido, aunque haya mucho).
Más musikeli (nuestra)
En esta ocasión vamos a presentaros unos temas (que nos gustaba más lo de "temas" que "canciones", que "canciones" nos sonaba a cancioncilla, y además nuestros temas no eran exactamente canciones, que había muchas partes instrumentales y algunos duraban un güevo) que no son exactamente unos temas, sino que, más bién, uno es fruto de la improvisación (que ya hemos contado que nos gustaba mogollón lo de improvisar, tanto en el local como en directo) y el otro, si, es un trozo (o parte, o cacho) de un tema nuestro. Que estamos en plan rescatar todo lo que se pueda de lo que hicimos por aquellos años, así que hemos pensado ¡tira pa lante! (y dar gracias que no os ponemos las toses, los cuchicheos y las risotadas, por aquello de no abusar, que al fin y al cabo también es material sonoro de la banda).
En primer lugar una improvisación en el local (un día que no estaba Salva) y a la que llamamos en su momento "El rollo cósmico", pero que también se podría llamar "Una tarde sin Salva II), ya que pertenece a la misma sesión y estaba en la misma cinta y va de un desmadre parecido. A continuación un trozo de "Luces de colores" (¿como que qué empacho?, ni que la hubiéramos puesto tantas veces. ¿Que si la hemos puesto bastante?, bueno pues a aguantarse, que esta es la última, de momento) que pertenece a otra versión que no se conserva entera en la cinta (que el poarato de casete aquel se debío ir al carajo en mitad de la grabación, cosa que ocurría muy a menudo) y suena algo distinto, así que la hemos utilizado como corte de despedida en nuestra página de Reverbnation, y lo hemos llamado "Bueno, pues adios!" (que originales somos un rato, oyes).
Endíñale a este enlace para escucharlos
La verdad es que ya llevaban varios días colgados en los players de los widgets (que es un palabro anglosajón de esos que vete tú a saber que significa) del blog, pero nos da en la nariz (como podría habernos dado en cualquier otra parte) que la mayoría ni se había dado cuenta (que si un día quitáramos nuestra música y pusiéramos la de Atahualpa Yupanki, seguro que había muchos que ni se pispaban).
Está sonando ahora mismo (si quieres)
Se llama Randy Anderson y es verdaderamente bueno este guitarrista y cantante de blues. Por eso hemos decidido recomendárselo a tod@s l@s que frecuentan este blog, para que vean que seguimos estando al loro y no somos unos nostálgicos colgados de las bandas de antaño (bueno, un poco si). Blues de ahora mismo y del bueno. Recien hecho y calentito. Podéis escucharlo aquí abajo y, además, descargaros los temas. ¿Que más se puede pedir?, si, que además os invitemos a unas birras, pero ya sería echarle un poco de morro ¿no os parece?.
¡Ah!, y pensamos volver de vez en cuando con más sorpresas como esta.
Como el barrio, nada
Aunque nos gustaba ir a otros sitios, conocer otros lugares, en el fondo como en el barrio, como en nuestro viejo barrio de la Concepción no estábamos tan a gusto en ningún lado. Allí estaba, en sus calles, esquinas, en la plazoleta, nuestra infancia y nuestra juventud temprana (que ahora estábamos disfrutando de lo lindo). Los baretos que conocíamos (Par-Dos, el Yantar, el Campanario, el bar Zurich, Los Rafaeles, la Chuletera) y donde nos conocían. Allí estaba el parque y los cines (El Canciller, el Concepción), las tiendas de siempre y los amigos de toda la vida. Alli empezamos a tocar, primero en la terraza de Salva para llamar la atención de las chicas de la plazoleta, luego con el coro de la parroquia, más tarde en el sótano de nuestro primer colegio, donde ensayábamos, y allí nos habíamos vestido de largo tocando en las fiestas. Era todo un mundo y era, sobre todo, nuestro mundo.

Por eso, aunque ahora estuviéramos ocupados, trabajando o estudiando y pasáramos buena parte del día fuera, cuando caía la noche siempre volvíamos al barrio (y también porque vivíamos allí y no íbamos a ir a domir a otro sitio) con tiempo de reunirnos, de quedar un rato para charlar y dar un voltio (¡la de voltios que habremos dado!). Y si no daba tiempo, quedábamos despues de cenar para salir un rato, ya hiciera frio o calor o aunque lloviera, en cuyo caso nos metíamos en el portal de alguno o nos refugiábamos en los soportales de la plazoleta, en frente del Yantar. Y aunque teníamos amigos de otros sitios, como el Bola o Juan Carlos, que eran del Parque de las Avenidas, Juan o Moisés que vivían aún más lejos, raramente íbamos a sus barrios, sino que ellos venían al nuestro y allí nos juntábamos todos, que el barrio era mucho barrio.
Pura plata
Otro grupo que nos molaba mogollón, aunque por aquí no eran muy conocidos que digamos eran Argent, una banda inglesa de rock progresivo fundada por el teclista Rod Argent, que antes había tocado con The Zombies, un grupo popero que había logrado cierto éxito (por ahí fuera, claro, que en estos páramos solo lo conocían los muy iniciados en el rollo, que por otra parte no eran muchos). El bajista era su primo Jim Rodford, que había tocado en The Bluetones, de los que aquí ni siquiera los más enterados sabían apenas algo. Robert Henrit se ocupaba de la batería y la guitarra corría a cargo de Russ Ballard, que también tocaba los teclados. Nos encantaban, sobre todo a Rulo y a mi, que como ya es sabido, tenía predilección por las bandas de rock que usaban órganos, pianos eléctricos, sintetizadores y esas cosas (no en vano, yo me consideraba sobre todo un teclista).

Su primer álbum se llamaba "Argent" y salió en 1970. Luego vinieron "Ring of Hands" en el 71, "All Together Now", en el 72, "In Deep " en el 73 y "Nexus " en el 74, en el que sacaron también otro LP en directo. Lo más curioso del caso es que había ciertas similitudes entre su sonido y el nuestro, que también se basaba mucho en los teclados (bueno, en el órgano, que era el único teclado que teníamos) y en la repetición de escalas y arpegios que sonaban a "clásico" (lo que jamás podrá demostrarse de no aparecer de una vez las dichosas cintas perdidas con aquellos temas).
Pues nada, espero que os haya gustado el vídeo (que me ha costado un güevo encontrarlo, que no hay muchos en el YouTube)
Un septiembre tranquilo
Bueno, finalmente me repuse de mi última decepción amorosa (que ya estaba bastante acostumbrado) y aquel resultó ser un septiembre bastante tranquilo. Fuimos (Moisés y yo) unas cuantas veces a ensayar con Don Falismin, aunque lo cierto es que no andábamos demasiado animados. Queríamos tocar en directo y Jose, el lider de la banda, consideraba que aún no estábamos preparados, en lo que tenía razón, especialmente en lo que a mi concierne, pues lo cierto es que apenas me había aprendido alguno de los temas a trancas y barrancas. El resto del grupo sonaba de fábula. Por mi parte estaba acostumbrado a nuestras improvisaciones en directo con el Manicomio y por aquel entonces no me parecía tan importante tener que sabernos los temas al dedillo. Con tener una ligera idea y poner buen cuidado de no meter la gamba era en mi parecer más que suficiente. Tiempo después comprendí que no era así, y que cuanto más ensayado se tuviera un concierto mejor que mejor.

Por lo demás, el tiempo pasaba plácidamente, rodeados de amigos y de la baska, con visitas algún domingo a la caseta de Quique en la Cuesta de Moyano, y cosas por el estilo. Y escuchando música en casa de Rulo siempre que se pudiera, lo que se había convertido ya en una tradición. Y oíamos, por ejemplo, el "Burn" de Deep Purple, que nos parecía algo más flojito que los anteriores. Mientras, me preparaba (es un decir, claro) para el nuevo curso. Empezaba tercero y y había escogido especialidad, Historia para más señas. También tomé una decisión importante que cambiaría mi apariencia para siempre. Decidí dejarme la barba. No, no se trataba de ninguna preferencia estética, sencillamente estaba hasta el gorro de afeitarme y ponerme la cara hecha un cristo. Asi que me dejé la barba, que tardó casi un mes en salirme y desde entonces soleo me la he afeitado en dos ocasiones y por muy poco tiempo. Con mis veinte añazos recien cumplidos estrenaba nuevo look (como se dice ahora) al que me acostumbré rapidamente. El pelo por la cara escondía mi nada prominente mentón y me daba un aspecto como más intelectual (o al menos eso me parecía a mí).
Y así fueron pasando los días. El verano terminaría y llegaría el otoño, que en Madrid es una estación larga y bastante agradable. Paseos por el parque de la Fuente del Berro, aunque muy pronto haríamos de otro parque, el que había justo delante de nuestro antiguo colegio, al lado de la M-30, que por aquella época nos parecía una cosa muy moderna, nuestro centro preferido de reunión. Allí, sentados en los bancos, chrlábamos, tocábamos la guitarra, cantábamos y otras cosas que no digo (pero que os podéis imaginar). A veces nos llevábamos un par de litros de cerveza bien fresquita y cuando terminábamos y nos marchábamos para el barrio, taníamos cuidado de dejar las botellas vacías en alguna de las papeleras que había por alrededor. Que seríamos jipis y rockeros progresivos de barrio periférico pero no éramos ningunos guarros.
Nueva versión
Pues si, nos hemos currado una nueva versión de nuestro tema "Luces de colores". No es que hayamos encontrado una cinta con material nuevo (la verdad es que cada vez hay menos esperanzas de encontrarla, aunque tiene que estar por algún lado) sino que hemos partido de la versión del vídeo, que a su vez es una versión corta de la versión larga (¡como que le hechamos mucho morro!, pues no será la primera vez ni la última que una banda de rock va y hace una cosa semejante). Eso si, la hemos remasterizado un poco (dentro de las escasas posibilidades con que contamos, esto es: un mac y el Sound Studio ese) añadiéndole un simulador de estereo (que dice que simula el estereo, pero tampoco es que se note mucho, la verdad) y un poco más de reverb, que siempre le da un toque. Podéis escucharla aquí mismo, diñándole a este enlace:
http://www.reverbnation.com/tunepak/1810966
Y si alguién se la quiere descargar (para escucharla a su aire o darle la barrila a los amiguetes, que hay mucho sádico suelto por ahí) pues también podéis hacerlo desde nuestra págima de Reverbnation. Al igual que las otras está bajo una licencia de Creative Commons, lo que quiere decir, que podéis hacer copias y pasérselas a quien os de la gana, pero no podéis hacer un uso comercial (o sea por la cara y sin cobrar un céntimo, como está mandado). También está permitido hacer versiones (si alguien esta tan majara y no tiene otra cosa mejor que hacer en la vida), pero entonces hay que citar a los autores (o sea, nosotros, más conocidos como Manicomio Onírico Hermético) y no vale hacer trampas.
Y mientras aparecen o no las cintas perdidas (que buscar las vamos a seguir buscando aunque ya no sabemos muy bien donde, bueno si que tenemos una idea de donde pueden estar, pero nos da cosa) y continuamos con las batallitas que os contamos aquí, también dedicaremos algunos ratos (aunque tampoco muchos que tenemos que currar para buscarnos la vida como cualquier hijo de vecino) a seguir mejorando, en lo posible, el sonido de los temas que ya conoceis. Bueno, pues eso, que volvemos un día de estos con la monserga habitual.